El veto ruso en el Consejo de Seguridad: ¿un golpe a Marruecos o un favor servido en bandeja de plata?

Una lectura del veto ruso en el Consejo de Seguridad sobre el Sáhara marroquí: ¿golpe a Marruecos o entendimiento tácito del que sale ganador, con el fin de la MINURSO?

La sala del Consejo de Seguridad en la sede de la ONU en Nueva York

Foto: Jdforrester / Wikimedia

Análisis

Muchos, con una lectura superficial de los acontecimientos, creen que el veto que Rusia ejerció en el Consejo de Seguridad durante el examen del expediente del Sáhara marroquí iba dirigido contra Marruecos. Sin embargo, una lectura de lo ocurrido entre bastidores conduce a otra conclusión, que se les escapa a quienes no saben cómo se mueven las cosas a puerta cerrada.

Primero, los hechos

En su sesión del viernes 30 de octubre de 2026, el Consejo de Seguridad no logró aprobar el proyecto de resolución presentado por Estados Unidos, pese a contar con 11 votos a favor, debido al veto de Rusia; tres miembros se abstuvieron. En la misma sesión fracasó también un contraproyecto ruso que proponía una prórroga técnica del mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2027: solo obtuvo tres votos, Estados Unidos lo vetó a su vez y 11 miembros se abstuvieron.

El resultado fue que el mandato de la misión expiró el 31 de octubre sin renovarse, y las Naciones Unidas anunciaron que el 1 de noviembre de 2026 marca el inicio de su periodo de liquidación, durante el cual un equipo reducido supervisará el traslado de los bienes de los países que aportan tropas y la liquidación del material de la ONU. Coincidiendo con la celebración del Día de la Unidad, un comunicado del Gabinete Real afirmó que la no renovación del mandato de la MINURSO es un avance importante y un paso significativo hacia el cierre definitivo de la cuestión del Sáhara marroquí en la ONU, y que se ha cerrado un capítulo de 35 años.

Un entendimiento tácito, no un choque

Para algunos observadores, lo ocurrido se parece más a un entendimiento tácito y previo entre Rusia, Marruecos y Estados Unidos, del que este trío sale ganador sin salirse de las normas que rigen la Organización de las Naciones Unidas. Cada parte ejerció plenamente sus derechos en el Consejo, y el proceso desembocó en un resultado que beneficia a las tres.

Según esta lectura, no se descarta que Rabat fuera informada de la postura rusa días antes de la sesión, sin que eso cambiara nada. Quienes defienden esta tesis recuerdan que Marruecos participó en la tercera Cumbre Rusia–África, celebrada en Moscú los días 28 y 29 de octubre, en vísperas de la sesión del Consejo, donde la jefa del Gobierno, Fatima Zahra Mansouri, representó a Su Majestad el Rey Mohammed VI. Si hubiera habido un conflicto real, Marruecos habría protestado y no habría acudido a la cita rusa. Ocurrió lo contrario.

Washington logra su objetivo

En cuanto a Estados Unidos, su representante en el Consejo rechazó con claridad renovar año tras año mandatos «que no han funcionado», al considerar que la misión no había cumplido su propósito original en 35 años. Con la expiración del mandato, Washington alcanzó en la práctica su meta: el fin de la presencia de la ONU a través de su mecanismo, la MINURSO.

Marruecos: el fin del chantaje

Para Marruecos, los datos apuntan a que este episodio fue un favor ruso-estadounidense servido en bandeja de plata, en el momento oportuno para mover la alfombra bajo los pasillos de la ONU, consolidar los hechos sobre el terreno y poner fin a años de chantaje. Así lo expresó el comunicado del Gabinete Real al pedir que el Consejo de Seguridad deje de examinar el asunto y lo retire de su orden del día, reafirmando al mismo tiempo el firme compromiso del Reino con el alto el fuego, en estricto respeto de su integridad territorial y su seguridad nacional.

Una señal simbólica desde Casablanca

Otro indicio, aunque simbólico: el avión gubernamental ruso que llevó al ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, a Atlanta para la reunión de ministros de Exteriores del G20 hizo escala en el aeropuerto internacional Mohammed V de Casablanca para repostar el jueves 29 de octubre, y volvió a aterrizar allí en las primeras horas del domingo 1 de noviembre, de regreso a Moscú, según los datos de seguimiento de vuelos. Quienes sostienen esta lectura ven en ello una señal de que no hay ningún problema entre ambos países, sino un favor que Rusia hizo a Marruecos.

En conclusión

Por tanto, según esta lectura, el balance se parece menos a un choque que a un acuerdo tácito previo, del que la diplomacia marroquí, liderada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, sale con un logro histórico: cerrada la página de la MINURSO y consolidada la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí como único marco para resolver esta disputa regional, una iniciativa que, según el comunicado del Gabinete Real, cuenta con el apoyo de más de dos tercios de los Estados miembros de la ONU.

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