Sánchez califica la crisis migratoria de Ceuta como ataque territorial
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que la crisis migratoria de Ceuta constituye un ataque contra la integridad territorial de España y aseguró que todos los migrantes que entraron de forma irregular en el enclave serán devueltos a sus países de origen.
Sánchez señaló que Marruecos colaborará con las autoridades españolas para gestionar la situación y reforzar las medidas destinadas a recuperar el control de la frontera. Sus declaraciones llegaron en un momento de fuerte presión política sobre el Ejecutivo y de creciente preocupación entre varios socios europeos.
El Gobierno español informó que más de 49.000 personas cruzaron de forma ilegal hacia Ceuta en apenas 24 horas. Datos posteriores elevaron la cifra total a al menos 60.000 entradas, convirtiendo el episodio en una de las mayores oleadas migratorias registradas en el enclave.
La situación provocó reacciones inmediatas dentro y fuera de España. El partido Vox calificó los hechos como una “invasión” y criticó la gestión del Gobierno. Italia advirtió que podría impulsar la suspensión de España del espacio Schengen, mientras que Francia anunció un refuerzo de los controles en su frontera con territorio español.
Madrid y Rabat reiteraron además su compromiso de fortalecer la seguridad en la valla fronteriza de Ceuta para frenar nuevos cruces masivos. Las fuerzas de seguridad marroquíes intensificaron sus operaciones y desplegaron camiones con cañones de agua para impedir nuevos intentos de entrada.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron enfrentamientos entre migrantes y agentes de seguridad, además del incendio de varios vehículos durante los disturbios.
El Gobierno marroquí no ha emitido hasta ahora una declaración oficial sobre la crisis. Sin embargo, una fuente citada por Europa Press atribuyó el aumento de los cruces a organizaciones criminales que aprovechan la vulnerabilidad de los migrantes y fomentan la migración irregular.
Diversos informes también apuntan que una sentencia del Tribunal Supremo español del 8 de julio pudo influir en el incremento de las llegadas por vía marítima. La resolución rechazó las denominadas devoluciones en caliente para los migrantes que llegan por mar, una decisión que algunos observadores consideran un posible factor de incentivo.
