Milicias respaldadas por Irán amplían los ataques en Oriente Medio
Las milicias respaldadas por Irán han intensificado una serie de ataques coordinados en Oriente Medio con el objetivo de aumentar la presión sobre Estados Unidos y sus aliados regionales. La ofensiva ha alcanzado instalaciones energéticas, rutas marítimas estratégicas y bases militares estadounidenses, elevando el riesgo de una expansión del conflicto.
Según informó The New York Times, altos responsables iraníes diseñaron durante la tregua de primavera un plan para activar a los aliados regionales de Teherán en caso de una mayor implicación militar estadounidense. Mahdi Mohammadi, asesor principal del equipo negociador iraní, confirmó públicamente que el denominado Eje de la Resistencia buscaría golpear a los socios de Washington y afectar los mercados energéticos internacionales.
Los ataques comenzaron en varios frentes. Un dron impactó un importante complejo de procesamiento de petróleo en Arabia Saudí, mientras que dos buques metaneros se incendiaron en un puerto egipcio cercano al canal de Suez. Kuwait anunció posteriormente que interceptó drones iraníes que alcanzaron varias instalaciones consideradas estratégicas, incluido un edificio gubernamental. Ese mismo día, la Marina británica informó de un ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz.
Los grupos aliados de Teherán también incrementaron su actividad. Los rebeldes hutíes de Yemen obligaron a varios buques saudíes a modificar su ruta tras anunciar un bloqueo a la navegación saudí en Bab el-Mandeb. Paralelamente, milicias iraquíes próximas a Irán lanzaron ataques contra infraestructuras petroleras saudíes.
Especialistas en seguridad consideran que estas organizaciones han recuperado buena parte de su capacidad operativa después de las pérdidas sufridas tras las campañas militares israelíes iniciadas después del ataque de Hamás en 2023. Danny Citrinowicz, antiguo responsable del área iraní en la inteligencia militar israelí, afirmó que el Eje de la Resistencia sigue activo y continúa adaptando su estrategia.
CNBC señaló que las operaciones contra instalaciones petroleras y oleoductos muestran la capacidad de los aliados de Irán para extender el enfrentamiento más allá de un choque directo entre Washington y Teherán, afectando tanto la seguridad regional como el suministro energético.
Estados Unidos respondió endureciendo su discurso. El presidente Donald Trump aseguró desde Camp David que su país respondería con fuerza contra Irán hasta lograr su rendición. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, acusó a Teherán de incumplir un memorando firmado en junio mediante ataques contra buques comerciales y militares estadounidenses. El Departamento de Estado emitió además alertas de seguridad para ciudadanos estadounidenses en diez países de la región.
Por su parte, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, advirtió que cualquier acción militar de Estados Unidos, Israel o sus aliados regionales recibiría una respuesta firme y proporcional. Poco después, Trump anunció que había cancelado un ataque previsto contra Irán al considerar que comenzaban a perfilarse las bases de un posible acuerdo diplomático.
