La capacidad solar de China superará al carbón en un cambio histórico

La capacidad solar de China está a punto de convertirse en la mayor fuente de generación instalada del país y superar por primera vez al carbón, un cambio que refleja la rápida transformación del mayor sistema energético del mundo. Al cierre de junio, el país contaba con 1.274 gigavatios de capacidad solar frente a 1.275 gigavatios de capacidad de carbón, según la Administración Nacional de Energía.

El Consejo de Electricidad de China prevé que la energía solar pase oficialmente al primer lugar durante el tercer trimestre de 2026, consolidando el crecimiento sostenido de las fuentes renovables.

El carbón también perdió una referencia histórica en la generación eléctrica. Entre enero y junio de 2026 produjo el 49,7 por ciento de la electricidad del país, la primera vez que su participación cae por debajo del 50 por ciento. Durante ese periodo, las centrales de carbón generaron cerca de 2,5 billones de kilovatios hora.

Las autoridades consideran que este resultado representa un avance decisivo en la estrategia nacional para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y ampliar el uso de energías limpias.

Las energías renovables alcanzaron el 41,2 por ciento de la capacidad instalada del sistema eléctrico. La producción conjunta de energía eólica y solar superó los 1,2 billones de kilovatios hora y cubrió aproximadamente una cuarta parte del consumo nacional de electricidad.

China también superó los 4.000 millones de kilovatios de capacidad total instalada, convirtiéndose en el primer país en alcanzar esa cifra. Las fuentes renovables representan ya 2.450 millones de kilovatios, equivalentes al 60,7 por ciento del total.

El rápido crecimiento de la generación renovable está poniendo presión sobre la infraestructura eléctrica. La tasa de utilización de la energía solar descendió al 91,4 por ciento durante el primer semestre debido a las limitaciones de la red para absorber toda la producción disponible.

Para responder a este desafío, la inversión en redes eléctricas aumentó un 13,5 por ciento respecto al año anterior, mientras que el gasto en sistemas de almacenamiento energético creció un 74,3 por ciento con el objetivo de mejorar la integración de las energías renovables.

Las nuevas instalaciones solares también se desaceleraron tras la reforma aplicada a mediados de 2025, que eliminó los ingresos garantizados para los nuevos proyectos. Durante el primer semestre de 2026 se incorporaron 72 gigavatios de nueva capacidad solar, una cifra inferior al ritmo registrado un año antes.

Según Bloomberg, los analistas esperan una recuperación durante la segunda mitad del año y estiman que China añadirá alrededor de 240 gigavatios de nueva capacidad solar antes de finalizar 2026.

Aunque el peso del carbón sigue disminuyendo, el Gobierno mantiene su papel dentro del sistema energético. El último plan quinquenal considera este recurso como una reserva estratégica para garantizar el suministro cuando la producción renovable no sea suficiente.

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