Italia suspende Schengen con España por la crisis migratoria en Ceuta
Italia ha suspendido la aplicación de las medidas de suspensión Schengen España en sus desplazamientos con España tras la llegada masiva de migrantes irregulares a Ceuta. La decisión se produjo después de que unas 60.000 personas accedieran al enclave español desde Marruecos en un plazo de 24 horas, una situación que provocó un refuerzo inmediato de la seguridad y abrió un nuevo conflicto diplomático entre Roma y Madrid.
La medida supone un endurecimiento de la posición italiana frente a la política migratoria española. Horas antes, el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, había pedido que España fuera suspendida del espacio Schengen al considerar que el Gobierno español no había controlado de forma adecuada la migración irregular.
La respuesta de Madrid fue inmediata. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, convocó al embajador de Italia y calificó las declaraciones de Tajani como contrarias al espíritu de solidaridad que debe existir entre socios europeos. También rechazó que los acontecimientos en Ceuta estuvieran relacionados con la reciente resolución judicial sobre la regularización de inmigrantes en España.
Por su parte, Tajani defendió sus declaraciones al afirmar que la inmigración irregular y sin control representa un riesgo para la seguridad europea. Según el responsable italiano, determinadas políticas migratorias pueden favorecer la actuación de las redes dedicadas al tráfico de personas.
La crisis diplomática coincidió con una de las mayores tentativas de entrada irregular registradas en Ceuta en los últimos años. Miles de personas se concentraron cerca de la frontera con la ciudad marroquí de Fnideq después de que circularan mensajes en redes sociales llamando a cruzar hacia el enclave español.
Las fuerzas de seguridad marroquíes desplegaron un amplio dispositivo para impedir los cruces no autorizados. Las autoridades dispersaron a los grupos concentrados antes de que alcanzaran la frontera y detuvieron a varias personas sospechosas de incitar la migración irregular a través de internet.
España reforzó igualmente la seguridad en Ceuta con el despliegue de efectivos militares en apoyo de la Guardia Civil. Además, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tenían previsto desplazarse al enclave para coordinar la respuesta institucional.
El espacio Schengen, en funcionamiento desde 1995, permite la libre circulación sin controles fronterizos entre la mayoría de los países participantes. No obstante, la normativa contempla la posibilidad de restablecer controles temporales cuando existen amenazas para la seguridad o emergencias migratorias, una medida que suele generar importantes tensiones políticas dentro de la Unión Europea.
La decisión italiana refleja que la crisis de Ceuta ha dejado de ser únicamente un desafío fronterizo para convertirse en un asunto de alcance europeo, con posibles efectos sobre la cooperación en materia migratoria y sobre el futuro del espacio Schengen.
