Cómo incluir la actividad física recomendada en un día ajetreado y sentarse menos

Ideas sencillas para sumar actividad física diaria en una jornada ocupada y pasar menos tiempo sentado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mujer marroquí subiendo escalones de un callejón con bolsas de compras

Imagen ilustrativa

Entre el trabajo, los desplazamientos, la casa y la familia, muchas personas sienten que no les queda tiempo para hacer ejercicio. Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la actividad física es cualquier movimiento corporal que requiere gasto de energía, ya sea en el tiempo libre, al desplazarse, en el trabajo o en las tareas domésticas.

La OMS recomienda a los adultos al menos 150 minutos semanales de actividad de intensidad moderada, y recuerda que cualquier cantidad es mejor que nada. Practicada con regularidad, ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, y puede mejorar la salud mental y el sueño.

Pasos concretos para moverse más y sentarse menos

Primero: convierte tus trayectos en actividad. Ve a pie a la tienda o al mercado del barrio, bájate del autobús o del tranvía una parada antes o usa la bicicleta si el recorrido es seguro.

Segundo: reparte la actividad a lo largo del día. No hace falta una sesión larga: un paseo por la mañana y otro después de comer o cenar suman para el objetivo semanal.

Tercero: reduce el tiempo sentado frente a las pantallas, en el trabajo y en casa. Levántate con frecuencia, camina unos minutos o atiende las llamadas de pie.

Cuarto: cuenta las tareas del hogar. Limpiar, cargar la compra o subir escaleras son movimientos que gastan energía y benefician al cuerpo.

Quinto: incorpora algo de fortalecimiento muscular, que según la OMS beneficia a todos. Empieza con algo sencillo, como levantarte y sentarte de una silla varias veces.

Sexto: muévete en familia. Un paseo con los niños por el barrio o el parque, o juegos activos, también los alejan de las pantallas.

Cuándo consultar al médico

Si tienes una enfermedad crónica o una discapacidad, estás embarazada o has dado a luz recientemente, o sientes dolor en el pecho, falta de aire inusual o mareos al hacer esfuerzo, consulta a un médico o acude al centro de salud más cercano antes de aumentar tu actividad.

Empieza hoy con poco y aumenta poco a poco: la constancia importa más que la perfección.

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