Mujeres candidatas: un estudio detecta prejuicios sobre el voto en Marruecos

Un estudio publicado en Political Behavior con 1.800 marroquíes revela que se sobrestima en 5 puntos la preferencia masculina por candidatos hombres.

Mujer con chaleco amarillo depositando voto en urna electoral

Foto: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Lo que los votantes marroquíes creen que piensan los demás pesa más que sus propias preferencias cuando se trata de mujeres candidatas. Así lo indica un estudio basado en una encuesta a 1.800 personas en Marruecos, publicado en octubre de 2026 en la revista científica Political Behavior.

Los participantes sobrestimaron en una media de 5 puntos porcentuales la inclinación de los hombres a votar por candidatos varones, aunque en sus elecciones personales no apareció un sesgo general claro contra las mujeres.

Firman el trabajo Carolyn Barnett, de la Universidad de Arizona; Alexandra Blackman, de la Universidad de Cornell, y Marwa Shalby, de la Universidad de Wisconsin-Madison. La encuesta de campo se realizó entre agosto y octubre de 2023, y 873 de los participantes se sometieron a un experimento electoral hipotético.

Un experimento con perfiles ficticios

Las investigadoras mostraron perfiles de aspirantes que variaban por sexo, afiliación partidista, formación académica, experiencia política y rasgos personales. Cada participante debía escoger a quién preferiría como representante de su circunscripción y prever qué elegirían los hombres y las mujeres de su entorno.

Se realizaron en total 3.492 comparaciones. El sexo del aspirante no resultó determinante en la mayoría de las decisiones. Las mujeres mostraron una ligera preferencia por las candidatas, en torno al 53 %, mientras que no surgieron pruebas estadísticas sólidas de que los hombres prefirieran a candidatos varones solo por su sexo.

Expectativas más fuertes que las preferencias

Las respuestas reflejaron, sin embargo, una creencia extendida: que los hombres votan a hombres y las mujeres apoyan a mujeres. Esa expectativa superaba lo que los propios participantes declaraban preferir.

La sobrestimación sobre los votantes varones fue de 7 puntos entre los hombres encuestados y de 3 puntos entre las mujeres. Los participantes también exageraron en unos 3 puntos la preferencia de las votantes por las candidatas.

El orden de las preguntas también influyó. Los hombres a los que se pidió pensar primero en lo que preferirían los varones de su entorno eligieron con más frecuencia a un candidato hombre, algo que no ocurrió cuando expresaban antes su opinión propia. Entre las mujeres no se observó un efecto parecido.

Para las autoras, algunos electores pueden decantarse por un candidato de un sexo determinado en función de lo que suponen que harán los demás, incluso sin tener una preferencia personal marcada.

Actitudes en evolución

El estudio recoge datos de la Encuesta Mundial de Valores: la proporción de hombres marroquíes que consideran a los varones mejores líderes políticos pasó de cerca del 80 % a comienzos de siglo al 49,5 % en 2021. Entre las mujeres, el porcentaje bajó de alrededor del 63 % al 36 % en el mismo periodo.

Según el análisis de las investigadoras, las opiniones personales sobre la participación femenina en política podrían estar cambiando más deprisa que la percepción de lo que piensan los demás.

Efecto en las candidaturas

La investigación señala que las mujeres encabezaron solo el 5,24 % de las listas electorales locales en las elecciones legislativas de 2021. Una exparlamentaria marroquí entrevistada por las autoras en Rabat en 2020 explicó que algunos dirigentes de partido justifican no presentar a mujeres porque creen que el electorado no las votará; a su juicio, las opciones de las candidatas dependen también del apoyo organizativo y financiero de los partidos y de las circunscripciones donde se las sitúe.

Los resultados proceden de un ejercicio hipotético y no miden directamente el comportamiento en una votación real ni las decisiones de los partidos sobre las candidaturas, en las que intervienen además los recursos, las campañas, las redes locales y el tipo de circunscripción.

Las autoras concluyen que corregir las percepciones erróneas sobre las preferencias del electorado podría favorecer la participación política de las mujeres.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *