Los precios mundiales de los alimentos podrían subir hasta un 18%
Los precios mundiales de los alimentos podrían aumentar entre un 10% y un 18% antes del próximo verano debido a la combinación de conflictos geopolíticos y un fenómeno de El Niño cada vez más intenso, según un análisis de Eurasia Group. El informe advierte que cultivos esenciales como el trigo, el maíz y el arroz afrontan un escenario de mayor presión sobre la oferta mundial.
La previsión, difundida por Marketplace, coincide con una reciente advertencia de JPMorgan. Según Reuters, la entidad financiera calcula un 81% de probabilidad de que el actual episodio de El Niño evolucione hacia un evento muy fuerte o “super” antes de finalizar el año. Además, estima un 97% de posibilidades de que esas condiciones climáticas se mantengan hasta 2027.
Nick Kraft, analista de Eurasia Group, explicó que el impacto inicial del cierre del estrecho de Ormuz tras las acciones militares que involucraron a Estados Unidos, Israel e Irán en febrero fue menor de lo previsto gracias a las abundantes cosechas de cereales registradas en 2025. Esa producción permitió amortiguar el efecto de las tensiones internacionales sobre los mercados agrícolas.
Sin embargo, ese margen de seguridad comienza a desaparecer. A medida que disminuyen las reservas, la combinación de fenómenos meteorológicos extremos y conflictos internacionales incrementa el riesgo de interrupciones en las cadenas de suministro y de nuevas presiones sobre los precios.
JPMorgan calcula que un super El Niño podría elevar por sí solo la inflación mundial de los alimentos en unos 0,7 puntos porcentuales. Si se suma el encarecimiento de la energía provocado por los conflictos, con mayores costos de diésel, fertilizantes y envases, el impacto total podría situarse entre 1,3 y 1,5 puntos porcentuales.
Los mercados ya muestran señales de tensión. Los futuros del trigo europeo retrocedieron el viernes tras un fuerte avance durante julio, cuando las cotizaciones superaron el 10% de incremento. Al mismo tiempo, la Comisión Europea redujo su previsión de producción de trigo para la campaña 2026-27 y anticipó una disminución de las existencias finales.
En la región del mar Negro también aumentan las preocupaciones. Las dificultades en el transporte marítimo han impulsado los precios del maíz en Turquía antes de la nueva cosecha. El país importó alrededor de 5,3 millones de toneladas de maíz ucraniano durante la campaña comercial 2025-26, lo que incrementa su dependencia de unas rutas logísticas cada vez más vulnerables.
El aumento de los precios agrícolas podría beneficiar a parte del sector productor tras varios años de cotizaciones débiles. No obstante, para los consumidores significaría un mayor costo de la cesta alimentaria en un contexto donde la inflación sigue siendo una preocupación para numerosas economías.
