España y Marruecos cierran el paso de Ceuta tras 49.000 cruces en un día
España y Marruecos reforzaron los controles en la frontera de Ceuta después de que cerca de 49.000 personas cruzaran hacia el enclave español por tierra y mar en una sola jornada. El episodio dejó al menos 19 fallecidos, provocó una emergencia humanitaria y abrió un nuevo frente de tensión política entre varios países europeos.
Las autoridades españolas calificaron la situación como la mayor crisis migratoria registrada en esta frontera desde al menos 2021. La llegada masiva desbordó la capacidad de Ceuta, cuya población permanente ronda los 85.000 habitantes. El flujo comenzó a disminuir cuando ambos países desplegaron fuerzas militares y policiales a ambos lados de la frontera. Las autoridades marroquíes también utilizaron cañones de agua para impedir nuevos intentos de cruce.
La entrada masiva comenzó el jueves cuando miles de personas, en su mayoría marroquíes, junto con familias procedentes del África subsahariana, rodearon a nado los espigones de la playa del Tarajal desde las localidades marroquíes de Fnideq y Belyounech. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a numerosos migrantes corriendo por las calles de Ceuta tras llegar al territorio.
Según Rachid Sbihi, presidente de la asociación que representa a los agentes de la Guardia Civil en Ceuta, muchas de las 19 víctimas murieron ahogadas y otras fallecieron durante una avalancha junto a la valla fronteriza. También advirtió de una grave crisis humanitaria, ya que miles de personas, entre ellas numerosos menores no acompañados, pasaron la noche en parques y aceras.
Las autoridades españolas informaron de que al menos 7.000 de los recién llegados eran menores de edad. Los centros de acogida destinados a menores no acompañados alcanzaron una ocupación cercana al 2.400 por ciento de su capacidad prevista, lo que agravó la presión sobre los servicios de asistencia.
La situación también afectó a Melilla, el otro enclave español en el norte de África. Cientos de migrantes cruzaron la frontera durante la noche y las autoridades decidieron cerrar los pasos fronterizos. También se informó de disparos de advertencia en la zona para contener nuevos intentos de entrada.
La crisis generó repercusiones políticas dentro de la Unión Europea. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, amenazó con suspender el acuerdo de libre circulación Schengen con España al considerar que la inmigración irregular representa un riesgo para la seguridad de las fronteras europeas. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, rechazó esas declaraciones y anunció la convocatoria del embajador de Italia como señal de protesta.
El ministro español de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, apuntó que una decisión del Tribunal Supremo emitida en julio, que impide las devoluciones inmediatas de migrantes interceptados en el mar, pudo influir en el aumento de los cruces. Otros sectores relacionaron el episodio con el plan del Gobierno para regularizar a 500.000 inmigrantes en situación irregular, aunque el Ejecutivo descartó esa interpretación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tenía previsto desplazarse a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El Ejecutivo reiteró que continuará aplicando los procedimientos de retorno de quienes entren de forma irregular, siempre dentro del marco de las resoluciones judiciales y del respeto a los derechos de los migrantes.
Meta description: La frontera de Ceuta fue reforzada por España y Marruecos tras 49.000 cruces en un día que dejaron 19 muertos y elevaron la tensión migratoria.




