Curtiss-Wright impulsa el sector aeroespacial de Marruecos con nueva inversión
Marruecos ha firmado un acuerdo con la empresa estadounidense Curtiss-Wright Corporation para ampliar sus operaciones en el país, reforzando el crecimiento del sector aeroespacial de Marruecos. El acuerdo fue suscrito durante el Farnborough International Airshow en el Reino Unido y contempla la instalación de Curtiss-Wright Surface Technologies en la región de Casablanca.
La inversión introduce en Marruecos servicios avanzados de tratamiento superficial para piezas aeronáuticas, una actividad especializada que hasta ahora obligaba a numerosos fabricantes a enviar componentes al extranjero para completar determinadas etapas de producción.
Durante las últimas dos décadas, Marruecos ha consolidado una industria aeroespacial capaz de fabricar sistemas eléctricos, piezas mecanizadas, componentes compuestos y otros elementos utilizados por fabricantes internacionales. Sin embargo, los tratamientos avanzados para metales seguían siendo una de las actividades menos desarrolladas dentro de la cadena de valor local.
Estos procesos son esenciales para mejorar la resistencia de las piezas frente a la corrosión, el desgaste, las altas temperaturas y las tensiones mecánicas. Se utilizan especialmente en componentes críticos como trenes de aterrizaje y partes de motores aeronáuticos.
La llegada de Curtiss-Wright permitirá realizar estos tratamientos dentro del país. Como resultado, los fabricantes podrán completar una mayor parte del proceso productivo en Marruecos, reduciendo tiempos de transporte y aumentando el contenido local de la industria aeroespacial nacional.
La operación coincide con una fase de fuerte expansión industrial. A principios de este año, Safran Landing Systems anunció una inversión de 280 millones de euros para una nueva planta de trenes de aterrizaje en Casablanca. La proximidad entre ambas actividades crea condiciones favorables para el desarrollo de una cadena de suministro más integrada.
El proyecto también fortalece la posición de Marruecos dentro de la red internacional de proveedores de Boeing. Más de 120 proveedores vinculados al fabricante estadounidense ya desarrollan actividades en el reino, contribuyendo al crecimiento del ecosistema aeroespacial local.
Ray Lopuc, vicepresidente senior y responsable de la división Metal Improvement Company de Curtiss-Wright Surface Technologies, afirmó que el acuerdo abre una nueva etapa para la compañía en Marruecos. Destacó además que se trata de la primera inversión del grupo en África y señaló que existen perspectivas de expansión futura más allá de Casablanca.
Por su parte, el director general de AMDIE, Ali Seddiki, consideró que el proyecto confirma el nivel de madurez alcanzado por la industria aeroespacial marroquí. Según explicó, las recientes inversiones en actividades de alto valor añadido reflejan la creciente competitividad del país en este sector.
La iniciativa tendrá además un impacto en la formación profesional. El Institut des Métiers de l’Aéronautique de Casablanca contribuirá a preparar técnicos especializados para responder a la demanda de competencias avanzadas en la industria aeronáutica.
Fundada en 1929 y con sede en Carolina del Norte, Curtiss-Wright opera en los sectores aeroespacial, defensa, energía e industria. La empresa registró ingresos cercanos a 3.500 millones de dólares en 2025 y cuenta con más de 8.900 empleados.
Actualmente, la industria aeroespacial marroquí reúne a más de 155 empresas, emplea a más de 25.000 personas y supera los 3.000 millones de dólares en exportaciones anuales. Con la llegada de Curtiss-Wright, el país añade una capacidad industrial estratégica que fortalece su posición como plataforma internacional de producción aeronáutica.
