Marruecos impulsa su expansión económica mientras crecen los desafíos estructurales
La economía marroquí ha mantenido un ritmo de crecimiento superior al de varias economías de ingresos medios desde 2022, respaldada por una fuerte inversión pública, la llegada de capital extranjero y el desarrollo de sectores estratégicos. Sin embargo, un reciente estudio advierte que la continuidad de esta expansión dependerá de reformas estructurales capaces de reforzar la productividad y el papel del sector privado.
El análisis, publicado por Le Grand Continent y elaborado por los investigadores Abdelaaziz Ait Ali, Mahmoud Arbouch, Fahd Azaroual, Karim El Aynaoui y Adnane Lahzaoui, examina la capacidad de Marruecos para transformar su actual ciclo de crecimiento en una trayectoria sostenible a largo plazo.
Desde 2022, el crecimiento del PIB no agrícola se ha situado en una media del 4,4%, alcanzando el 4,8% a partir de 2024. El desempeño se acerca a los niveles registrados durante una de las etapas más dinámicas de la economía marroquí en las primeras décadas del siglo.
El ingreso por habitante también mostró una evolución favorable entre 2022 y 2025, superando el avance observado en otras economías de características similares.
La inversión pública sostiene la actividad
El estudio señala que la inversión ha sido el principal motor de la recuperación económica. La formación bruta de capital fijo aportó cerca de la mitad del crecimiento anual entre 2022 y 2026.
La tasa de inversión podría alcanzar el 30% del PIB durante el período 2025 y 2026. Las empresas públicas han asumido un papel destacado en este proceso mediante un aumento de los proyectos de infraestructura y desarrollo económico.
El consumo de los hogares también recuperó dinamismo tras la desaceleración de la inflación observada después del fuerte aumento de precios registrado entre 2021 y 2022.
No obstante, el crecimiento ha venido acompañado de una mayor presión sobre el sector exterior. El incremento de las importaciones vinculadas a proyectos de inversión ha contribuido a ampliar el déficit de cuenta corriente.
Los autores consideran que esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad de la inversión pública para generar efectos multiplicadores más amplios dentro de la economía nacional.
La industria gana peso gracias al capital extranjero
La reorganización de las cadenas globales de suministro ha favorecido el posicionamiento industrial de Marruecos. Los flujos netos de inversión extranjera directa aumentaron de forma significativa entre 2023 y 2025.
Una parte importante de este movimiento procede de inversiones chinas en sectores relacionados con baterías, movilidad eléctrica, componentes industriales e hidrógeno verde.
La participación de la industria manufacturera dentro de la inversión extranjera ha crecido con fuerza en los últimos años. Los sectores automotriz y de equipamiento eléctrico destacan entre los principales receptores de capital.
El turismo también reforzó su contribución a la economía. Marruecos recibió cerca de 20 millones de visitantes en 2025, consolidando el peso del sector dentro de la actividad nacional.
Por su parte, los servicios de tecnologías de la información y consultoría informática continuaron ampliando su participación en las exportaciones del país.
Persisten obstáculos para un crecimiento duradero
A pesar de los avances, el estudio identifica varios factores que podrían limitar el potencial económico de Marruecos.
El primero es el aumento del endeudamiento asociado al esfuerzo inversor del sector público. Una parte importante de la financiación de las empresas públicas depende del crédito bancario y de la emisión de deuda en el mercado local.
El segundo desafío está relacionado con la eficiencia de la inversión. Los investigadores observan una disminución del rendimiento económico generado por cada unidad adicional de capital invertido en comparación con etapas anteriores.
El tercer elemento es la limitada fortaleza del sector privado nacional. Las empresas enfrentan restricciones de financiación, competencia de actividades informales y diversos obstáculos que dificultan su expansión.
El estudio también concluye que el crecimiento económico sigue dependiendo más de la acumulación de capital y recursos que de mejoras en la productividad.
La transformación estructural de la economía permanece incompleta. Una gran parte de la mano de obra que abandona la agricultura se dirige hacia actividades de servicios con menor productividad en lugar de incorporarse a sectores industriales.
Además, la agricultura continúa afectada por sequías recurrentes y por la presión sobre los recursos hídricos.
Las tensiones internacionales añaden nuevos riesgos
Los investigadores destacan que las tensiones en Oriente Medio han incrementado la incertidumbre económica. El aumento de los precios de la energía ha generado nuevas presiones sobre las finanzas públicas y sobre los costos de la economía.
Ante este contexto, el gobierno movilizó recursos presupuestarios adicionales durante 2026 para afrontar el impacto de estas condiciones externas.
El estudio compara la trayectoria de Marruecos con la de países como México, Polonia y Vietnam, que también han aprovechado cambios en el comercio y la producción mundial para atraer inversiones.
Los autores sostienen que la posición de Marruecos como punto de conexión entre Europa, África y China ofrece oportunidades significativas. Sin embargo, consideran que la mejora del mercado laboral, la calidad educativa, la innovación y el desarrollo del sector privado serán determinantes para convertir esas oportunidades en crecimiento sostenible.




