Ataque israelí alcanza un hospital de Gaza tras anuncio de alto el fuego

Un ataque aéreo israelí impactó el Hospital Mártires de Al Aqsa, en el centro de la Franja de Gaza, durante la madrugada del sábado, dañando instalaciones médicas esenciales apenas unos días después del anuncio de un plan de alto el fuego que contemplaba el desarme de Hamás. El episodio refleja la fragilidad de los esfuerzos diplomáticos para reducir la violencia.

El Ministerio de Salud de Gaza informó que dos almacenes de suministros médicos quedaron destruidos y otros dos sufrieron daños dentro del complejo hospitalario. Tras el bombardeo, personal sanitario y residentes intentaron rescatar bolsas de suero, equipos respiratorios, mascarillas y otros materiales indispensables para la atención de pacientes.

El director general del Ministerio de Salud, Munir Al-Bursh, afirmó que la pérdida de estos depósitos agrava la crisis sanitaria que enfrenta el enclave. Según las autoridades locales, la escasez afecta a más de la mitad de los medicamentos considerados esenciales, lo que limita la capacidad de respuesta de los hospitales.

La clínica ambulatoria del hospital también registró daños materiales. El portavoz del centro, Khalil Dagran, aseguró que no hubo víctimas en esas instalaciones y rechazó la versión del ejército israelí, que sostuvo que los almacenes eran utilizados por Hamás para guardar armamento.

La jornada estuvo marcada además por nuevos ataques en otras zonas del territorio. Autoridades sanitarias palestinas informaron de la muerte de dos personas en el barrio de Sheikh Radwan, en Ciudad de Gaza, mientras que otra falleció en un ataque con dron sobre una vivienda en Deir al Balah, según informó la agencia Anadolu.

El Ministerio de Salud de Gaza sostiene que desde la entrada en vigor del alto el fuego el pasado octubre más de 1.200 palestinos han muerto y más de 4.000 han resultado heridos en acciones que considera incumplimientos de la tregua por parte de Israel. Las autoridades israelíes no han respaldado esas cifras.

Los bombardeos también generan dudas sobre el plan anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que Hamás había aceptado una hoja de ruta para avanzar hacia un desarme dentro de un acuerdo más amplio.

Hamás respondió que cualquier proceso debe comenzar con el cese de las operaciones militares israelíes y condicionó la entrega de armamento pesado al cumplimiento de otros compromisos. Hasta el momento no se ha publicado un calendario oficial para ejecutar esas medidas.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu no ha realizado declaraciones públicas sobre el supuesto acuerdo. No obstante, un funcionario israelí señaló que las fuerzas armadas permanecerán en sus posiciones hasta comprobar un desarme efectivo y verificable de Hamás.

Israel mantiene actualmente el control de más del 60 % de la Franja de Gaza, mientras una gran parte de la población palestina permanece concentrada en una estrecha franja costera. La falta de un calendario claro para aplicar el acuerdo mantiene abiertas las dudas sobre la viabilidad del proceso de alto el fuego.

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