Marrakech recibirá agua desalinizada desde Safi a finales de julio
Greater Marrakech comenzará a recibir agua de mar desalinizada procedente de Safi a finales de julio. El proyecto refuerza el suministro hídrico en una de las regiones urbanas más expuestas al estrés hídrico en Marruecos.
La iniciativa está dirigida por la Société Régionale Multiservices Marrakech-Safi y se encuentra en su fase final. Transportará alrededor de 100 millones de metros cúbicos de agua desalinizada al año desde una planta situada en Safi, construida por OCP Green Water, filial del grupo OCP, hasta Marrakech mediante un sistema de tuberías de acero de 185,3 kilómetros.
La infraestructura tiene un coste de 4.2 mil millones de dírhams y está financiada por el presupuesto general del Estado y el Ministerio del Interior. Está diseñada para garantizar un caudal continuo de 3,2 metros cúbicos por segundo. Las pruebas técnicas comenzarán en breve para validar el funcionamiento del sistema antes de su puesta en marcha.
El sistema incluye tres estaciones de bombeo y un embalse de regulación ubicado cerca de Centre 44 Oulad Dlim en la prefectura de Marrakech. El agua es impulsada hasta el embalse antes de ser distribuida por gravedad a través de una red de tuberías que alimenta la ciudad. Desde allí, el sistema se divide en varios ramales que abastecen diferentes zonas del área metropolitana.
La red se conecta con depósitos clave como RamRam y los reservorios de la Route d’Ourika. También está en construcción un nuevo depósito de 60.000 metros cúbicos para aumentar la capacidad de almacenamiento y gestionar los volúmenes entrantes. El sistema incluye además varias infraestructuras de almacenamiento intermedio y un tanque de regulación que permite la distribución por gravedad.
Las autoridades presentan el proyecto como una respuesta estructural a las sequías recurrentes y a la creciente presión sobre los recursos hídricos tradicionales. La región de Marrakech-Safi sufre un estrés hídrico persistente debido a la variabilidad climática y al aumento de la demanda asociado al crecimiento demográfico y turístico.
El modelo forma parte de una estrategia nacional que transfiere agua desde zonas costeras con capacidad de producción hacia regiones interiores deficitarias. Ciudades como Settat y Khouribga ya reciben agua desalinizada mediante sistemas similares.
La capacidad de desalación de Marruecos alcanza actualmente los 420 millones de metros cúbicos al año, con un objetivo de expansión hasta 1,7 mil millones según el Ministerio de Equipamiento y Agua. Entre los proyectos futuros figuran una planta en Tiznit y nuevas interconexiones entre cuencas hidráulicas.
Las autoridades afirman que el proyecto ha sido desarrollado con experiencia exclusivamente marroquí y busca garantizar un suministro estable menos dependiente de la sequía, reforzando la seguridad hídrica de Marrakech a largo plazo.




