Cómo reducir la sal en casa sin perder sabor: seis hábitos sencillos en la cocina

Consejos prácticos para reducir la sal al cocinar, en el pan, las salsas y leyendo etiquetas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Manos añadiendo hierbas y especias a un plato en vez de sal

Imagen ilustrativa

La sal, más presente de lo que creemos

La sal está en casi todo lo que comemos en casa: guisos, sopas, pan, aceitunas y encurtidos. En exceso, eleva la tensión arterial y aumenta el riesgo de enfermedades del corazón y del riñón. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un adulto debería tomar menos de 5 gramos de sal al día, más o menos una cucharadita. La mayoría consumimos bastante más sin darnos cuenta.

La buena noticia es que comer con menos sal no significa comer sin gracia. Bastan unos cuantos hábitos, y el paladar se acostumbra poco a poco.

Pasos para empezar hoy mismo

Primero: dé prioridad a los productos frescos del mercado, como verduras, frutas, carne y pescado poco procesados, que tienen mucho menos sodio que los platos preparados.

Segundo: retire el salero de la mesa para que nadie sale la comida por costumbre antes de probarla.

Tercero: cocine con poca sal y apueste por hierbas y especias. El comino, la pimienta, el jengibre, el cilantro, el perejil, el ajo o el limón dan sabor sin necesidad de salar.

Cuarto: reduzca las salsas comerciales, las pastillas de caldo, los adobos ya hechos y los productos instantáneos. Prepare sus aliños en casa para controlar la sal.

Quinto: cuidado con la bollería y el pan industrial, los embutidos y los aperitivos, que suelen ser muy ricos en sodio. En la compra, lea la etiqueta y elija la opción con menos sodio.

Sexto: si usa sal de mesa, puede optar por una sal baja en sodio que contenga potasio, y asegúrese de que sea yodada.

Cuándo consultar

Si tiene hipertensión, una enfermedad renal o cardíaca, o toma medicación de forma habitual, consulte a su médico o farmacéutico antes de usar un sustituto de sal con potasio. En el centro de salud más cercano también pueden medirle la tensión.

Un poco menos de sal cada día es un gesto sencillo que su corazón agradecerá.

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