Renault en Tánger: el plan franco-alemán sobre ayudas al coche eléctrico amenaza su ventaja
Una propuesta de Francia y Alemania vincularía las ayudas al coche eléctrico a la fabricación en la UE, lo que podría afectar a la planta de Renault en Tánger.
Foto: Alexander Migl / Wikimedia
Las fábricas de Renault en Tánger podrían perder competitividad en Europa si prospera una propuesta de Francia y Alemania que condicionaría las ayudas públicas a la compra de coches eléctricos al lugar de fabricación de los vehículos y al porcentaje de componentes producidos dentro de la Unión Europea.
El entendimiento preliminar alcanzado entre París y Berlín busca reforzar a la industria europea frente a la competencia china. Para ello, revisaría los requisitos de acceso a los incentivos para adquirir vehículos eléctricos y suavizaría algunas obligaciones de reducción de emisiones previstas para 2035.
Montaje en la UE y 70 % de piezas europeas
Según los términos planteados, los modelos subvencionados tendrían que ensamblarse en territorio comunitario y contar con al menos un 70 % de componentes fabricados en Europa, sin incluir la batería. La propuesta contempla además rebajar del 85 % al 80 % la proporción de vehículos de empresa sometidos a las reglas de origen europeo.
La medida no cerraría el mercado europeo a los automóviles producidos en Marruecos. Podría, sin embargo, excluir de las ayudas al consumidor a ciertos modelos fabricados fuera de la Unión, algo relevante en un mercado donde las subvenciones pesan en la decisión de compra.
Tánger, pilar de la producción
El asunto tiene un peso particular para el Reino de Marruecos. De acuerdo con los datos de producción del grupo, Renault fabricó 394.474 vehículos en sus instalaciones marroquíes durante 2025, de los cuales 299.395 salieron de la planta de Tánger, es decir, alrededor del 76 % del total nacional.
Cerca del 95 % de lo que produce Tánger se exporta, con Francia, España, Italia y Alemania entre los principales destinos. La fábrica ensambla actualmente el Dacia Sandero, el Jogger y el Renault Express, además de un número reducido de pequeños eléctricos de la marca Mobilize: 3.077 unidades del Mobilize Duo y cuatro del Bento en 2025.
Durante las conversaciones sobre las nuevas normas, la dirección de Renault intentó que sus plantas de Marruecos y Turquía quedaran fuera de las restricciones, dado el volumen que ambas aportan a la actividad mundial del grupo.
Integración local frente a contenido europeo
El fabricante francés prevé lanzar en Marruecos nuevos modelos eléctricos e híbridos de aquí a 2030, pero el atractivo de esos proyectos podría depender en parte de las condiciones de acceso a sus mercados de destino.
La tasa de integración local en las fábricas marroquíes del grupo alcanzó el 65,5 % en 2024, con el objetivo de llegar al 80 % en 2030. Esa meta no garantizaría por sí sola cumplir el criterio de contenido europeo, ya que las piezas fabricadas en Marruecos no computan igual que las producidas dentro de la Unión.
El efecto podría extenderse a las decisiones de inversión y al reparto de etapas de fabricación entre las plantas del grupo, según lo ligados que estén los modelos marroquíes al sistema europeo de ayudas a los coches eléctricos.
Por ahora se trata solo de una propuesta: para convertirse en norma vinculante debe completar el procedimiento institucional de la Unión Europea y obtener las aprobaciones necesarias.




