El chatfishing impulsa un nuevo debate sobre la autenticidad en las citas online
El chatfishing se está consolidando como una nueva tendencia en las aplicaciones de citas, donde cada vez más personas recurren a herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude para redactar, corregir o analizar sus conversaciones. El concepto, acuñado por Bloomberg, hace referencia a relaciones construidas mediante mensajes que no representan por completo a quien está detrás de la pantalla.
Un informe publicado por Bloomberg el 20 de julio señala que usuarios de plataformas como Tinder, Hinge y Bumble utilizan modelos de lenguaje para mejorar la forma en que interactúan con posibles parejas. Algunos buscan perfeccionar un mensaje antes de enviarlo, mientras que otros comparten conversaciones completas con la IA para comprender por qué una relación dejó de avanzar. Hasta el momento, ninguna de las principales aplicaciones de citas ha establecido normas específicas para regular este uso.
La expansión del fenómeno coincide con la incorporación acelerada de inteligencia artificial por parte de las propias plataformas. Tinder presentó este año evaluaciones de compatibilidad basadas en IA. Bumble lanzó recomendaciones para perfiles y herramientas de análisis de fotografías generadas por inteligencia artificial. La compañía también anunció su intención de sustituir el tradicional sistema de deslizamiento por un modelo de emparejamiento guiado por IA. Aun así, los usuarios están utilizando estas tecnologías de formas que las empresas no habían previsto.
El debate sobre la autenticidad va más allá de las aplicaciones de citas. En junio, la actriz Anne Hathaway afirmó que todos los candidatos entrevistados para un puesto de trabajo le enviaron mensajes de agradecimiento prácticamente idénticos generados con ChatGPT, según informó Fortune. Para la actriz, este tipo de comunicación automatizada refleja una pérdida de pensamiento crítico y de autenticidad.
Las mismas preocupaciones empiezan a trasladarse al ámbito de las relaciones personales. Los destinatarios identifican con mayor facilidad los patrones repetitivos de los textos creados por inteligencia artificial. Una encuesta realizada por Bloomberg Intelligence en 2025 reveló que la Generación Z se mostraba más incómoda que los millennials con el uso de IA para redactar perfiles o responder mensajes en aplicaciones de citas.
A diferencia del catfishing, que implica crear identidades falsas mediante fotografías o personajes inventados, el chatfishing plantea una situación más ambigua. La persona existe, pero parte de la conversación puede no corresponder realmente a su forma de expresarse.
Las plataformas han desarrollado herramientas de inteligencia artificial para detectar perfiles fraudulentos, como Deception Detector de Bumble, pero ninguna ha anunciado sistemas destinados a identificar o limitar mensajes generados por IA entre usuarios reales. A medida que estas tecnologías se integran en la comunicación cotidiana, continúa abierto el debate sobre dónde termina la ayuda tecnológica y dónde comienza el engaño.
