Marruecos supera a España en la producción de Renault
La producción de vehículos en Marruecos alcanzó un nuevo récord en 2025 después de que Renault fabricara más automóviles en el país que en España, consolidando el papel del reino como uno de los principales centros industriales del sector automotriz.
Datos citados por el medio Motor16 indican que las plantas de Renault en Tánger y Casablanca ensamblaron 394.000 vehículos durante 2025, una cifra superior a la registrada por las instalaciones del grupo en territorio español. El resultado refuerza la posición de Marruecos como la segunda mayor base de producción de Renault en el mundo, solo por detrás de Francia.
El avance es el resultado de una década de expansión de la industria automotriz marroquí. Entre los principales impulsores destaca el éxito comercial de los modelos Dacia, especialmente el Dacia Sandero, que figura entre los vehículos más vendidos de Europa. La planta de Tánger también produce otros modelos de la marca como el Dacia Jogger y el Dacia Logan.
La industria automotriz marroquí ha logrado atraer a otros fabricantes internacionales. Stellantis opera una importante instalación en Kenitra donde produce el Peugeot 208 y varios vehículos eléctricos, entre ellos el Citroën Ami, el Opel Rocks-e y el Fiat Topolino.
La competitividad del país se apoya en varios factores. Estimaciones del sector recogidas por Motor16 señalan que el coste laboral por vehículo en Marruecos supera ligeramente los 100 euros, frente a unos 900 euros en España y más de 1.400 euros en Francia. A ello se suman la cercanía geográfica con Europa y una infraestructura logística orientada a la exportación.
La evolución del sector coincide con el debate abierto en la Unión Europea sobre nuevas normas destinadas a fortalecer la producción industrial dentro del bloque. Las propuestas contemplan requisitos más estrictos sobre el contenido europeo de los vehículos para acceder a determinados incentivos públicos, especialmente en el mercado de los automóviles eléctricos.
Estas medidas podrían influir en futuros proyectos industriales. La versión eléctrica del Dacia Sandero, prevista para finales de la década, podría encontrar obstáculos para beneficiarse de algunas ayudas europeas si su fabricación continúa realizándose en Marruecos.
Los grupos automovilísticos europeos han advertido de que unas reglas de origen más restrictivas podrían reducir la competitividad del sector al limitar el acceso a centros de producción eficientes ubicados en países vecinos como Marruecos y Turquía. Según representantes de la industria, estas fábricas permiten a las marcas europeas mantener una oferta competitiva en el segmento de vehículos asequibles frente al creciente avance de fabricantes chinos.
Con grandes plantas de ensamblaje, una red de proveedores en expansión y conexiones logísticas orientadas a los mercados europeos, Marruecos se ha consolidado como un actor estratégico dentro de las cadenas globales de producción de vehículos.
