Neuroticismo y sueño: dicen dormir menos, pero el actígrafo no lo confirma
Un estudio de la Universidad de Villanova halla que las personas con alto neuroticismo dicen dormir menos, aunque el actígrafo de muñeca no lo confirma.

Fuente: Yahoo Salud
Los jóvenes con puntuaciones más altas en neuroticismo aseguran dormir menos que el resto, pero un monitor de muñeca no detecta esa diferencia. Así lo concluye un estudio de Derick M. DeCamp y Elizabeth J. Pantesco, de la Universidad de Villanova, publicado en la revista científica Personality and Individual Differences.
Cada punto adicional de neuroticismo, medido en una escala de cinco, se asociaba con entre 15 y 20 minutos menos de sueño declarado, según el trabajo. Los propios autores califican la diferencia de modesta.
El neuroticismo es un rasgo de personalidad ligado a una mayor tendencia a sentir emociones negativas, como la preocupación o la angustia. Estudios previos ya habían relacionado este rasgo con un descanso más corto cuando eran los propios participantes quienes lo valoraban. Sin embargo, los trabajos basados en la actigrafía, que calcula el sueño a partir de los movimientos registrados por un dispositivo portátil, no solían hallar esa relación.
134 estudiantes durante cinco noches
Para analizar esa discrepancia, los investigadores compararon ambos tipos de medición en un mismo grupo de personas. Participaron 134 estudiantes universitarios, con una edad media de 19 años, 95 de ellos mujeres y sin trastornos del sueño diagnosticados.
Cada participante llevó un actígrafo en la muñeca durante cinco noches, dos de ellas en fin de semana, y completó cuestionarios sobre su personalidad, su descanso y sus síntomas de depresión y ansiedad. El sueño del último mes se estimó de dos formas: preguntando directamente cuántas horas dormían de verdad y calculándolo a partir de la hora habitual de acostarse, la de levantarse y el tiempo que tardaban en conciliar el sueño.
Tres cifras distintas
Las medias muestran hasta qué punto difieren los métodos: 6,74 horas en la pregunta directa, 6,70 horas según el actígrafo y 7,40 horas en la estimación calculada. Frente al dispositivo, quienes puntuaban más alto en neuroticismo tendían a infravalorar su sueño en la pregunta directa y a sobrestimarlo menos en la medida calculada.
La relación entre neuroticismo y sueño declarado se mantuvo incluso tras tener en cuenta el sueño medido por el actígrafo, los datos demográficos, el índice de masa corporal, los síntomas de depresión y ansiedad, la regularidad del descanso de una noche a otra y otros rasgos de personalidad. Los síntomas de depresión y ansiedad, aunque muy ligados al neuroticismo, no guardaban relación con la duración del sueño, ni real ni declarada. Para los autores, esto apunta al peso del rasgo estable más que al de un malestar pasajero.
Hipótesis y limitaciones
Los investigadores escriben que sus resultados son coherentes con la posibilidad de que el neuroticismo influya más en la forma de percibir, recordar y comunicar la duración del sueño que en el sueño registrado por actigrafía.
Entre las explicaciones posibles citan un recuerdo más negativo del descanso o que la preocupación antes de acostarse haga parecer más largo el tiempo para dormirse. Los propios autores reconocen que se trata de hipótesis, ya que no midieron directamente esos sesgos. Apuntan además que estas personas podrían pasar más tiempo quietas pero despiertas en la cama, algo que el actígrafo puede confundir con sueño, y que parte de la asociación podría deberse a que tanto el rasgo como el sueño habitual se midieron mediante autoinforme.
El estudio tiene límites: los cuestionarios abarcaban el mes anterior, mientras que el dispositivo registró solo cinco noches; los participantes pudieron modificar su descanso al saberse observados, y la muestra se limitó a estudiantes universitarios, en su mayoría mujeres, de una única universidad privada.





