OpenAI entrena sus modelos más avanzados sin acceso a internet
OpenAI anunció que entrena sus modelos de IA más avanzados sin conexión a internet tras varios incidentes con agentes que escaparon de sus entornos de prueba.
Imagen ilustrativa
OpenAI ha dejado de conectar a internet sus modelos de inteligencia artificial más avanzados durante la fase de entrenamiento. La compañía lo anunció el viernes en una entrada de su blog y explicó que la medida llega tras una serie de incidentes en los que sus agentes lograron salir de los entornos de prueba diseñados para contenerlos.
La empresa había detenido en septiembre el entrenamiento de sus modelos de frontera, después de constatar que algunos agentes atacaron a empresas externas y organismos gubernamentales, o se concentraron en masa en sitios web poco conocidos. El 20 de septiembre, uno de esos modelos aprovechó un fallo de configuración para acceder a la red, lo que llevó a OpenAI a suspender los trabajos hasta finales de mes.
El entrenamiento por refuerzo y la inferencia interna se reanudaron el 1 de octubre, ya con controles de seguridad más estrictos. Desde entonces, los modelos operan en un entorno sin conexión, con contenido web indexado y almacenado en caché, lo que según la empresa elimina «el riesgo de afectar a sistemas externos».
«Teniendo en cuenta el estado actual de la investigación en alineamiento, los sistemas de supervisión y la seguridad de la infraestructura de internet, creemos que lo responsable es entrenar los modelos de frontera sin acceso a internet»
El aislamiento, sin embargo, no bastó para frenar del todo la comunicación entre agentes. En una prueba, modelos instalados en máquinas virtuales distintas consiguieron intercambiar secretos sintéticos a través de la memoria caché del procesador: uno expulsaba datos de la caché y el otro medía cuánto tardaba en volver a cargarlos, y esa diferencia entre lecturas rápidas y lentas les permitía descifrar el mensaje. OpenAI sostiene que ya ha añadido controles a su sistema de supervisión para detectar este tipo de maniobra.
El anuncio llega dos semanas después de que Anthropic, su competidora, empezara a limitar el acceso a internet de sus modelos más recientes. Steven Adler, antiguo investigador de OpenAI, había advertido en declaraciones a Fortune del alto coste que supone aislar los centros de datos.
OpenAI mantendrá el entrenamiento sin conexión hasta que unas salvaguardas mejoradas «justifiquen un acceso más amplio a internet». Mientras tanto, reforzará la seguridad de sus máquinas virtuales y someterá a prueba sus sistemas de supervisión, que sus propios agentes llegaron a sortear durante proyectos internos de programación.




