La ONU pide recortar las emisiones un 18 % para 2030 y volver a 1,5 °C a final de siglo
El PNUMA advierte de que el calentamiento superará el umbral de 1,5 °C y marca el camino de vuelta antes de que acabe el siglo: emisiones un 18 % más bajas en 2030 y un 45 % en 2035 respecto a 2025.
Foto: Richard Allaway / Wikimedia
El calentamiento global superará el umbral de 1,5 °C respecto a la era preindustrial, advierte el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en su Informe sobre la Brecha de Emisiones 2026, presentado este miércoles 21 de octubre en Nairobi. Para volver por debajo de ese límite antes de que termine el siglo, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero tendrían que bajar un 18 % en 2030 y un 45 % en 2035, en comparación con los niveles de 2025.
Bajo el título «El punto de retorno», el informe analiza un escenario de «mínimo rebasamiento posible»: el pico de calentamiento quedaría entre 1,7 y 1,8 °C hacia mediados de siglo, antes de regresar a 1,5 °C o menos en 2100, con una probabilidad cercana al 50 %. Esa senda exige recortar las emisiones un 69 % para 2040.
Compromisos nacionales insuficientes
El cumplimiento íntegro de las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) presentadas al amparo del Acuerdo de París solo reduciría las emisiones entre un 5 % y un 8 % en 2030, y entre un 11 % y un 15 % en 2035, según el PNUMA. El mundo se encaminaría así hacia un calentamiento de 2,6 °C este siglo, y de 2,8 °C si las políticas actuales se mantienen sin cambios.
Las proyecciones empeoran respecto al año pasado, explica el informe, por la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París y por la revisión de las estimaciones de emisiones históricas; las nuevas NDC presentadas desde entonces apenas han alterado el resultado. Incluso en el escenario más optimista, que suma todas las NDC y los objetivos de neutralidad anunciados, el calentamiento solo se limitaría a 2,1 °C.
«El rebasamiento no es una rendición. Todavía podemos mantenerlo tan pequeño y tan breve como sea posible, y devolver las temperaturas por debajo de 1,5 grados antes de final de siglo», afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres, en un mensaje con motivo de la publicación.
Cada cinco años de emisiones de CO2 al ritmo actual elevan el pico de calentamiento en torno a 0,1 °C, subraya el PNUMA. La senda de mínimo rebasamiento obligaría además a retirar de la atmósfera y almacenar de forma permanente unas 320 gigatoneladas de CO2 a lo largo del siglo, el equivalente a casi ocho años de emisiones mundiales al nivel de 2024.
Las renovables crecen más rápido de lo previsto
El informe también registra avances: desde la adopción del Acuerdo de París, la capacidad eléctrica renovable ha crecido tres veces más rápido de lo previsto, y la solar fotovoltaica siete veces más rápido. La evaluación de más de 220 políticas climáticas muestra que las medidas del sector eléctrico redujeron las emisiones un 9 % de media, y que los instrumentos económicos, como los mercados y los impuestos al carbono, lograron recortes de entre el 5 % y el 13 %.
El PNUMA propone prolongar a 2035 y 2040 las metas del primer Balance Mundial: al menos triplicar la capacidad renovable en 2035 respecto a 2025, reducir al menos un 55 % el peso del carbón en el suministro energético, rebajar las emisiones de metano al menos un 25 % en ese mismo plazo y eliminar de hecho la electricidad de carbón en 2040.
«Cada fracción adicional de grado y cada año adicional de calentamiento por encima de 1,5 °C aumentan los impactos y los riesgos climáticos», señaló la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, para quien volver a ese umbral antes de final de siglo «es posible» si los gobiernos adoptan políticas que produzcan reducciones rápidas, profundas y sostenidas.




