Marruecos prepara sanciones más severas contra las noticias falsas

Marruecos avanza en una reforma legislativa para reforzar la lucha contra la ciberdelincuencia con nuevas medidas dirigidas a la difusión de noticias falsas que afecten al orden público. El ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, anunció que el proyecto endurecerá las sanciones cuando la desinformación provoque pánico, altere el funcionamiento de las instituciones o genere consecuencias graves para la sociedad.

La iniciativa busca definir con mayor precisión los elementos necesarios para configurar el delito, tanto desde el punto de vista de la conducta como de la intención de quien difunde la información. El texto también establecerá los criterios que permitirán agravar las penas en función del impacto causado por los contenidos difundidos.

Según el Ministerio de Justicia, la reforma pretende corregir la dispersión de las normas que actualmente regulan los delitos cometidos mediante las nuevas tecnologías. La coexistencia de distintos textos legales puede generar solapamientos y dificultar la actuación de las autoridades judiciales.

La legislación marroquí ya sanciona la difusión de información falsa o engañosa, especialmente cuando se realiza a través de medios electrónicos y sistemas de comunicación. La Ley 88.13 sobre prensa y edición regula la actividad de los medios digitales y audiovisuales e incluye disposiciones destinadas a limitar la publicación de contenidos ilícitos.

El objetivo de la reforma no es crear un delito completamente nuevo, sino armonizar las normas existentes y adaptarlas a la evolución del entorno digital. Uno de los aspectos centrales será definir jurídicamente qué debe entenderse por noticia falsa para diferenciar la desinformación deliberada de los errores periodísticos, la opinión, la sátira o el debate público legítimo. El Gobierno considera que esta precisión es necesaria para mantener el equilibrio entre la lucha contra la desinformación y la protección de la libertad de expresión.

Ouahbi también advirtió que la expansión de la inteligencia artificial ha incrementado los riesgos asociados a la ciberdelincuencia. Entre las amenazas mencionó la difamación en línea, las estafas digitales, la manipulación de personas a través de internet y la difusión masiva de información falsa.

Las herramientas de inteligencia artificial permiten generar textos, voces, fotografías y vídeos con un alto grado de realismo, lo que dificulta detectar contenidos manipulados. Según el ministro, esta situación puede afectar la estabilidad social, la economía, el funcionamiento de las instituciones y la calidad del debate público.

La estrategia marroquí incluye además una dimensión internacional. El país se adhirió al Convenio de Budapest sobre Ciberdelincuencia en 2018 con el propósito de reforzar la cooperación judicial y facilitar el intercambio de pruebas digitales entre los Estados participantes.

Posteriormente, el 12 de mayo de 2022, Marruecos firmó el Segundo Protocolo Adicional al Convenio de Budapest, que amplía los mecanismos de cooperación para obtener datos electrónicos relacionados con investigaciones transfronterizas.

El Gobierno sostiene que la respuesta frente a la desinformación no debe limitarse al ámbito penal. Por ello impulsa acciones de alfabetización mediática y sensibilización ciudadana para favorecer el acceso a información fiable y fortalecer la capacidad de identificar contenidos engañosos.

El Ministerio de Justicia también participa en iniciativas impulsadas por el Consejo Económico, Social y Ambiental sobre desinformación y acceso a información de calidad. Paralelamente, desarrolla programas de formación dirigidos a los profesionales que trabajan con víctimas de ciberdelitos, especialmente en materia de preservación y validez de las pruebas digitales.

El proyecto deberá completar ahora el procedimiento legislativo antes de su aprobación definitiva. Su contenido final determinará cómo Marruecos equilibra el fortalecimiento de la lucha contra la desinformación con la protección de las libertades fundamentales en el entorno digital.

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