La asociación estratégica Marruecos China cumple diez años de expansión
La asociación estratégica Marruecos China fue el eje de una ceremonia celebrada en Rabat para conmemorar una década de cooperación política, económica y cultural entre ambos países.
Durante el acto, la embajadora china en Marruecos, Yu Jinsong, destacó que la soberanía sigue siendo un principio fundamental de la relación bilateral. Señaló que Pekín y Rabat mantienen un compromiso mutuo de apoyo en cuestiones consideradas esenciales para sus intereses nacionales y afirmó que la estabilidad de los vínculos entre ambos países adquiere mayor relevancia en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
La celebración incluyó la presentación de un sello postal conmemorativo emitido por Barid Al Maghrib y la Embajada de China. El diseño reúne las murallas históricas de Marrakech y la Gran Muralla China, dos sitios reconocidos por la UNESCO, como símbolo de la conexión entre ambas naciones.
Yu recordó que los contactos entre Marruecos y China se remontan a varios siglos y mencionó los viajes de Ibn Battuta hacia Oriente. También subrayó que Marruecos fue uno de los primeros países árabes y africanos en reconocer a la República Popular China.
La diplomática identificó el año 2016 como un momento decisivo para la relación bilateral. Durante una visita oficial del rey Mohammed VI a China, ambos países acordaron establecer una asociación estratégica basada en el respeto mutuo y el beneficio compartido.
En el plano económico, la embajadora informó que el comercio bilateral superó los 10.000 millones de dólares en 2025. China se consolidó como el tercer socio comercial de Marruecos y como una de las principales fuentes emergentes de inversión para el país.
Entre los proyectos destacados figuran Mohammed VI Tanger Tech City y diversas iniciativas en energías renovables, industria automotriz y sector textil. También recordó que Marruecos fue el primer país del norte de África en firmar un plan de cooperación vinculado a la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
Los intercambios humanos han registrado un crecimiento constante. La exención de visado para ciudadanos chinos impulsó el turismo desde 2016. Además, el Centro Cultural Chino inaugurado en Rabat y los Institutos Confucio han fortalecido la cooperación educativa y cultural. China también se ha convertido en un destino académico para un número creciente de estudiantes marroquíes.
Yu anunció nuevas medidas para ampliar los intercambios en turismo, cultura, deporte y educación. Asimismo, expresó la disposición de China para facilitar la entrada de más productos marroquíes al mercado chino mediante mecanismos preferenciales y presentó una beca destinada a estudiantes marroquíes que deseen continuar su formación en China.
Por parte de Marruecos, Fouad Yazourh, director general de Relaciones Bilaterales y Asuntos Regionales del Ministerio de Asuntos Exteriores, afirmó que los lazos entre ambos pueblos preceden ampliamente al establecimiento formal de relaciones diplomáticas en 1958.
Yazourh destacó que la cooperación actual se basa en la confianza política y en el respeto a la soberanía e integridad territorial de cada país. También señaló convergencias entre las iniciativas atlánticas impulsadas por Marruecos y varios programas internacionales promovidos por China.
El responsable marroquí consideró que la visita de Nasser Bourita a Pekín en septiembre de 2025 representó un avance importante para institucionalizar el diálogo estratégico entre los dos gobiernos.
Aunque China ya ocupa una posición destacada dentro de los socios económicos de Marruecos, Yazourh sostuvo que existen amplias oportunidades para ampliar la cooperación en economía verde, transición energética, investigación científica, agricultura, seguridad alimentaria, formación, cultura y salud.
La conmemoración del décimo aniversario puso de relieve una relación que ha evolucionado desde vínculos históricos y culturales hacia una cooperación estratégica de alcance más amplio, con ambiciones crecientes en materia económica, diplomática y social.




