Gripe estacional: cómo proteger a tu familia este otoño e invierno
Cómo prevenir la gripe estacional en casa: hábitos diarios, vacuna y cuándo ir al médico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Imagen ilustrativa
Con la llegada del otoño empieza la temporada de gripe en hogares, escuelas y lugares de trabajo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la gripe estacional se contagia con facilidad al toser o estornudar, se propaga rápido en lugares concurridos y también puede transmitirse a través de manos contaminadas.
La mayoría de las personas se recupera en una semana aproximadamente, sin tratamiento. Sin embargo, puede ser grave en embarazadas, niños pequeños, personas mayores y enfermos crónicos. Algunos hábitos sencillos ayudan a reducir el riesgo en casa.
Pasos que puedes aplicar hoy
Primero: lávate y sécate las manos con regularidad, sobre todo al volver del mercado, del trabajo o del transporte público, y antes de cocinar. Enseña a los niños a hacerlo.
Segundo: cúbrete la boca y la nariz con un pañuelo al toser o estornudar, tíralo enseguida y evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.
Tercero: infórmate sobre la vacuna. Para la OMS, vacunarse es la mejor forma de prevenir la gripe, y la recomienda cada año a embarazadas, niños de 6 meses a 5 años, mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas y personal sanitario. Consulta a tu médico, a tu farmacéutico o al centro de salud más cercano.
Cuarto: si te encuentras mal, quédate en casa para no contagiar a otros y limita el contacto cercano con familiares vulnerables, como abuelos o bebés.
Quinto: con síntomas leves, descansa y bebe suficientes líquidos, como agua o sopa caliente. Pide consejo al farmacéutico o al médico para aliviar la fiebre.
¿Cuándo acudir al médico?
Acude al médico o al centro de salud más cercano si los síntomas son graves, o si la persona enferma está embarazada, es un niño pequeño, una persona mayor o vive con una enfermedad crónica o con las defensas bajas, ya que puede necesitar tratamiento cuanto antes. Consulta también si una enfermedad crónica empeora o una tos fuerte persiste.
Pequeños gestos compartidos por toda la familia ayudan a pasar la temporada de frío con más tranquilidad.




